Skip to main content

Diferencia entre asesoría laboral y jurídica. Claves para elegir la correcta según tu caso

By 23 abril, 2025Sin categoría

Cuando se trata de resolver problemas legales o laborales, es común confundirse entre las opciones disponibles. Esta confusión es especialmente común cuando el asunto tiene implicaciones laborales o contractuales. Es aquí donde cobra importancia distinguir entre una asesoría laboral y una asesoría jurídica. Cada una tiene funciones específicas, y aunque pueden parecer similares, su campo de actuación y el tipo de problemas que abordan son claramente distintos. Tomar la decisión correcta desde el principio puede evitarte largas esperas, costes innecesarios y una gestión ineficaz del problema.

¿Qué hace una asesoría laboral?

Una asesoría laboral se especializa en todo lo relacionado con el trabajo.  Su función principal es garantizar que tanto empresas como empleados cumplan con la legislación laboral vigente, y facilitar la gestión de recursos humanos desde el punto de vista administrativo y legal. Si eres empleador o empleado, te ayudará con cuestiones como:

  • Contratación de empleados: Te asesoran sobre los tipos de contratos más convenientes según el perfil del trabajador y la normativa actual.
  • Gestión de nóminas y seguros sociales: Elaboran las nóminas mensuales y presentan los seguros sociales ante la Seguridad Social.
  • Altas y bajas en la Seguridad Social: Se encargan de tramitar la afiliación de nuevos trabajadores, así como las bajas médicas o finalizaciones de contrato.
  • Despidos y sanciones: Te orientan en casos de despido disciplinario, objetivo o colectivo, y ayudan a redactar correctamente las comunicaciones laborales.
  • Prevención de riesgos laborales y convenios colectivos: Informan sobre derechos y obligaciones, y aseguran el cumplimiento de convenios específicos del sector.

Una asesoría laboral es clave tanto para empresas que quieren delegar la gestión de su personal, como para trabajadores que necesitan defender sus derechos laborales. Si tu necesidad se relaciona con la gestión laboral, desde la contratación hasta la resolución de conflictos laborales, lo más recomendable es acudir a una Asesoría laboral.

¿Qué hace una asesoría jurídica?

Por su parte, una asesoría jurídica ofrece servicios legales más amplios, que abarcan muchas áreas del derecho que van más allá del ámbito laboral. Su misión es proteger tus intereses en cualquier situación legal, ofreciendo apoyo, representación y estrategias legales. Algunas áreas en las que te puede ayudar incluyen:

  • Redacción y revisión de contratos civiles y mercantiles: Te ayudan a entender y redactar documentos como arrendamientos, compraventas o acuerdos entre socios.
  • Asistencia en litigios: Representan a clientes ante los tribunales en procesos civiles, mercantiles, administrativos o penales.
  • Derecho de familia: Divorcios, separaciones, custodia de menores, herencias o pensiones alimenticias.
  • Propiedad intelectual e industrial: Registro de marcas, protección de derechos de autor, patentes, etc.
  • Asesoría en sucesiones y testamentos: Ayuda en la tramitación de herencias y redacción de testamentos.

Cuando se trata de asuntos legales fuera del ámbito laboral, como disputas contractuales, problemas familiares o cuestiones sobre propiedad intelectual, lo más apropiado es acudir a una Asesoría jurídica.

¿Cómo elegir entre asesoría laboral y jurídica?

Un error común es pensar que solo se necesita asesoría cuando ya ha surgido un conflicto. La realidad es que tanto la asesoría laboral como la jurídica pueden ayudarte a prevenir problemas antes de que ocurran, a través de una correcta planificación, revisión de contratos o cumplimiento normativo.

La clave está en identificar el tipo de problema que necesitas resolver:

Si estás gestionando una plantilla, enfrentándote a un despido, negociando un convenio o tratando cualquier cuestión relacionada con derechos laborales, lo más indicado es recurrir a una asesoría laboral.

Si, por el contrario, se trata de un conflicto legal más general —como un litigio civil, un problema contractual fuera del entorno laboral o cuestiones familiares— lo apropiado es una asesoría jurídica.